¿Alguna vez te ha sucedido? Que alguien
te encanta, consideras que es la persona exacta para ti, que la química entre
ustedes es infinita, que ni siquiera tienes que ponerte a pensar de qué vas a
hablar con esa persona, que te derrite cuando sonríe y esas miradas que se
dirigen de coquetería son lo mejor, pero resulta que esa persona tiene pareja.
Si nunca has sufrido de semejante decepción te platico que yo lo estoy viviendo,
y sinceramente es lo más patético que me ha sucedido en años.
Cómo quisieras simplemente haber
conocido a esa persona mucho antes, que el maldito destino te hubiera puesto a
esa persona –que tu consideras- perfecta en tu camino mucho antes de la persona
con la que está (cabe resaltar que las parejas no tiene la culpa, así que no
las odiemos por favor).
Esto me hace pensar en un cuento de
Macedonio Fernández, llamado “Cirugía psíquica de extirpación¨ en dónde el
personaje principal es Cósimo Schmitz, sinceramente no te pienso contar la
historia ya que el cuento es simplemente magnifico y no quiero robarte la extraordinaria
experiencia de leerlo. Pero en un fragmento se habla de cómo un doctor descubre
la sorprendente forma de borrar tus recuerdos y añadir otros, los cuales tú
eliges. Y me vas a decir, ¿qué tiene de novedoso este cuento si existen
películas como “Inception” y “Eternal Sunshine of the Spotless Mind”?, pues te
comparto que este fue publicado en los años 20s en Argentina y que fue
totalmente novedoso.
Pero mi punto no es este, sino la
maravillosa idea de borrar tu memoria y construir una totalmente nueva,
sinceramente creo que la mente es algo bien complejo que juega incluso con
nuestros sentimientos y lo que hemos vivido. Como historiadora soy consciente
de que todos percibimos un acontecimiento de manera diferente, pero, ¿realmente
la memoria lo guarda tal y como lo vivimos? O simplemente al ser recordado o
platicado a alguien ajeno lo vas modificando (en ocasiones a tu beneficio) y de
manera inconsciente este nuevo recuerdo se va impregnando a tu memoria generando
una nueva visión de lo ya vivido.
Retomo el ejemplo del principio, qué
tal si este hombre que describo como perfecto en donde existe una química
maravillosa, realmente no lo es, y en donde una relación meramente laboral y
cordial se convierte en un recuerdo platónico y amoroso; el cual siempre va a
vivir en nuestra memoria, y aunque no sucedió, somos aquel doctor maravilloso
que descubrió la forma de borrar nuestros recuerdos e insertar uno que nos deje
satisfechos.
Les dejo el link para que lean el cuento de Macedonio: http://uninstantedecaos.blogspot.mx/2011/02/cirugia-psiquica-de-extirpacion.html
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